Diseñada para una familia nikkei en Parque Chacabuco, esta casa recupera raíces japonesas en clave cotidiana.
Ubicación
Buenos Aires, Argentina
Superficie
150 m²
Tipo de intervención
Reforma integral
Año
2019
Servicio
Proyecto integral
El proyecto parte de la reforma integral de una vivienda existente de los años 50, cuya organización ya no respondía ni a las necesidades cotidianas de una familia de cuatro ni a la identidad cultural que querían expresar en su forma de habitar. La casa presentaba una lógica más cerrada, con espacios desarticulados, poca relación entre interior y exterior y un aprovechamiento limitado de la luz natural y la ventilación.
La propuesta fue pensada para una familia nikkei, hija y nieta de inmigrantes japoneses, que buscaba reconectar con sus raíces nihon dentro de la vida urbana contemporánea. Más que reproducir una casa japonesa de manera literal, el proyecto buscó construir un pequeño ouchi (casa) en la ciudad: un hogar donde ciertos principios espaciales, materiales y simbólicos de esa herencia cultural pudieran reinterpretarse desde una sensibilidad actual.
La decisión principal del proyecto fue reorganizar la vivienda para mejorar su vínculo con la luz, la ventilación y los patios. A partir de la reforma de la distribución existente, se generó un pasillo que conecta los espacios laterales exteriores y permite que los ambientes intermedios ganen apertura, respiración y una circulación más fluida entre interior y exterior.
Sobre esa nueva base se incorporaron elementos de la tradición japonesa reinterpretados en clave contemporánea. Los shoji (paneles corredizos traslúcidos) aparecen como filtros de luz y privacidad, la cama retoma el gesto del tatami desde una plataforma baja de madera, y el irori (hogar tradicional japonés) y el espejo de agua se integran como referencias culturales ligadas a la pausa, el encuentro y la relación con la naturaleza, más que como citas decorativas literales.
En términos materiales, la propuesta priorizó madera, piedra y texturas naturales en un tratamiento contenido y crudo, acompañado por luz indirecta y luz filtrada. Los listones, las transparencias, los planos vidriados y la presencia constante del verde construyen una atmósfera serena, donde la identidad nikkei se expresa más como experiencia espacial que como escenografía.
El resultado es una vivienda contemporánea que transforma por completo la lógica de una casa antigua, mejorando su funcionamiento, su relación con los patios y la calidad ambiental de los espacios. La nueva organización favorece una circulación más natural y permite que luz, aire y paisaje atraviesen la experiencia cotidiana de la casa.
Más que una traducción literal de la arquitectura japonesa, Casa Nikkei propone una reinterpretación sensible de sus principios: calma, continuidad, materia y vínculo con la naturaleza. Así, la casa se convierte en un pequeño ouchi urbano, donde memoria cultural y vida presente conviven en una forma de habitar actual, serena y profundamente propia.